24 nov. 2011

De tarde en tarde, de Aurelio González Ovies



De tarde en tarde quiero que vengas

a decirme algo,

por ejemplo, que existes y sabes que existimos,

que la vida no es todo tirar hacia delante

sin pararse a pensar

eso que ya no somos ni seremos ni hemos sido.

Porque ¿a veces no te ocurre

que has sentido una voz, un rostro, un gesto

y se te abren los brazos... y es el recuerdo?

¿Conocías a José, Rosario, Inés..? Se han muerto.

Tampoco están, tampoco,

ni Gruñón, ni el silencio amarillo de tus dalias,

y el mar desde tu casa se ve un poco más viejo.

También yo he envejecido:

mi voz, mi andar, mi cuerpo...

Pero la vida es esto, ya se sabe:

soñar que hay siempre tiempo

para olvidar que uno puede ser atrapado en el intento.


(Para Mª Sol, desde su pueblo)