El dragón de noche
miraba a la luna
envuelto en el manto
de su luz tan pura.
Buscaba un camino
para ir al cielo
para desprenderse
del peso del tiempo.
La luna le habla
muy quedo al dragón,
le dice que espere
un tiempo mejor.
Un tiempo ligero
color de esperanza
de lagos azules
y verdes montañas,
de trinos de aves
de ramas de olivo
coronas de nubes
y campos de trigo.
El dragón de noche
baja la cabeza
y cierra los ojos
y llora de pena.
La luna desciende
y abraza al dragón,
que escucha el latido
de su corazón.