3 jun 2009 | By: María García Esperón

La mañana, la playa... y Daniel



La playa es de Huelva.
Huelva es de España.
Y Daniel es de todos nosotros.

Van pensamientos como palomas blancas
a los pies de ese niño
en esa playa.

Asunción Carracedo cuenta cuentos en Madrid




Asunción Carracedo, la gran amiga de papel, ha enviado esta invitación a los cuatro vientos y a través de los siete mares. Desde aquí, la acompañamos a Madrid (en México se piensa mucho en ti) en esta hermosa actividad, y quién mejor que ella para describirla, a continuación:


Me hace una gran ilusión ir a Madrid este sábado (6 de junio) para hacer una de las cosas que más me gusta: realizar un cuenta- cuentos.


Y ¿dónde será el acontecimiento?.....pues ni más ni menos que en La Casa de León de Madrid. Así que a la actividad, uniré la alegría de conocer su sede y sus actividades. ESTUPENDO!!!


No iré sola, me acompañarán el ilustrador de OTO, Salvador Silva, un escritor con quien comparto colección en la editorial, Alfredo Alvarez Alvarez, y el gerente de la editorial Nueva Comunicaión, Francisco Fuertes. ¡¡Una compañía magnífica!!!


Presentaremos la Colección de Cuentos "Rapacines" en la que se incluye el primer libro de OTO: "OTO y el Hada", y los tres de Pelayín: "La Luna de Pelayin", "Pelayin en las nubes", "Pelayin y los Mundos Profundos". Podeis visitar la página de Pelyin en este enlace http://www.pelayin.es/


Os dejo la invitación para que todos los que podáis y queríais os acerquéis por allí. Aunque la actividad sea para los niños, siempre es agradable ver a otros "niños + grandes" entre los asistentes.

Biografía de María Eugenia Mendoza Arrubarrena




María Eugenia Mendoza Arrubarrena

Sus padres: Antonio Mendoza Frías y Guadalupe Arrubarrena Ávila, le brindaron un hogar de amor, unión familiar y mucha diversión, la diversión que se puede disfrutar cuando se tienen siete hermanos, cinco hermanas y dos hermanos. Desafortunadamente la muerte temprana de su padre, cuando María Eugenia tenía ocho años de edad, rompió muchos de los proyectos y dejó un enorme vacío en la vida de toda la familia. La fortaleza de su madre fue la que permitió enfrentar las adversidades.

La maravillosa influencia de don Carlos Sánchez Cárdenas, quien fue su jefe en la Secretaría de Salubridad durante cuatro años despertó su vocación de comunicadora, por lo que después de haber abandonado los estudios durante varios años, durante los que tuvo que trabajar como mesera, cajera, recepcionista y secretaria, decidió estudiar la preparatoria abierta en el Colegio de Bachilleres, posteriormente ingresar a la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en donde estudió la carrera de Redactora y reportera gráfica y, ya inmersa en el mundo de la comunicación, presentó y aprobó el examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, en la Facultad de Ciencias Política y Sociales.

Durante más de dieciocho años se dedicó a la radio, como guionista, creadora, productora, locutora y conductora de programas en vivo para niños, jóvenes y el público interesado en la divulgación de la ciencia y la cultura alimentaria, en radiodifusoras como Radio Educación, Radio Infantil, Radio Red, Radio Mil y Radio UNAM, todas en la Ciudad de México; fue responsable del área de radio de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Su participación en la radio le permitió tender puentes de comunicación entre expertos de las más diversas disciplinas y el auditorio de las diferentes emisoras en donde fue responsable de conducir espacios como “La horilla de la Palomilla”, “Cuéntame cómo dice lo que suena así” (ambos en Radio Infantil); “Oscilaciones” y “Contacto en la Red”, en Radio RED; “En la ciencia” y “A la luz de la Ciencia” (de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, de la UNAM), “¡Buen provecho!”, (del Programa Universitario de Alimentos, de la UNAM), programas transmitidos por Radio UNAM y Radio Mil.

Ha escrito artículos periodísticos para diarios como El Reforma y revistas especializadas en educación; ha impartido talleres de redacción, guionismo y periodismo para niños y adultos.

Ha participado en la edición de libros de texto de secundaria y de educación para adultos, estos últimos, como Coordinadora Editorial del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos.

Ha publicado dos obras de narrativa de literatura infantil y juvenil. La primera, producto del Concurso de Literatura Infantil y Juvenil de Ediciones SM-Conaculta, 2003, fue El Lindero, número 16 de la colección Gran Angular. Actualmente circula la tercera reimpresión.

La segunda es Peligro en la Aldea de las Letras, publicada como edición de autora en junio de 2008.

Es coautora de los libros de texto para segundo y tercero de secundaria para la asignatura de Formación Cívica y Ética, publicados por Macmillan.

Está casada desde hace 28 años con Tarsicio Argüero, adorable ingeniero químico muy trabajador. Es mamá de dos chicas: Larisa e Hipatia y de un chico, Percival, los tres estudiantes universitarios, emprendedores, soñadores, buenos lectores y fanáticos del cine y la música, además de asiduos asistentes a conciertos y fiestas.

La familia, la memoria, la comunicación, la ciencia, la magia, la fantasía y el amor al idioma y a la comida, como expresiones culturales, están presentes en su vida y su trabajo.

Teotihuacan: quien ha muerto, se ha vuelto un dios



Y lo llamaron Teotihuacan,
porque era el lugar
donde se enterraban los señores.
Pues según decían:
"Cuando morimos,
no en verdad morimos,
porque vivimos, resucitamos,
seguimos viviendo, despertamos.
Esto nos hace felices".

Así se dirigían al muerto,
cuando moría.
Si era hombre, le hablaban,
le invocaban como ser divino,
con el nombre de faisán,
si era mujer con el nombre de lechuza,
le decían:

"Despierta, ya el cielo se enrojece,
ya se presentó la aurora,
ya cantan los faisanes color de llama,
las golondrinas color de fuego,
ya vuelan las mariposas".

Por esto decían los viejos,
quien ha muerto, se ha vuelto un dios.
Decían: "Se hizo allí dios,
quiere decir que murió".


(Informantes de Sahagún. Códice Matritense de la Real Academia. Folio 195 r.)
2 jun 2009 | By: María García Esperón

En la Ciudad de los Dioses

Cumana. Poesía inspirada en un mito clásico

Cumana. Poesía inspirada en la antigüedad clásica Cumana. Poesía inspirada en la antigüedad clásica mariagarciaesperon Según la leyenda, Apolo prometió a la Sibila Cumana cumplirle cualquier deseo a cambio de su amor.Ella le pidió poder vivir tantos años cuantos granos de arena pudiera sostener en la palma de su mano.Olvidó pedirle al dios la eterna juventud, que Apolo le ofreció a cambio de su virginidad. Al negarse ella, los años hicieron su tarea y la Cumana comenzó a envejecer y resecarse, hasta parecer una cigarra y permanecer encerrada en una jaula suspendida en el templo de Apolo en Cumas.En esta condición su único deseo, nunca satisfecho, era morir.Otra leyenda la presenta como una mujer anciana que ofrece los nueve libros de Apolo al rey Tarquino Prisco por una suma exorbitante.Al negarse el rey a adquirirlos, ella quema seis de los libros y regresa pidiendo por ellos el mismo precio. El rey los compra y los volúmenes son depositados en el Templo de Júpiter en Roma para ser consultados en situaciones de emergencia.Los Libros Sibilinos ardieron en un incendio en el 83 a.C.Se hizo una compilación que fue destruida en plena época imperial, al inicio del siglo V.

Este poema es la traducción en palabras de un paseo espiritual por un bosque de columnas resplandecientes que me fue deparado en ese lugar que se tiende efímero entre el sueño y la vigilia.

Rendirán homenaje a Hugo Gutiérrez Vega el 4 de junio 2009


En días pasados, tuve el honor de manifestarle a Don Hugo Gutiérrez Vega toda mi admiración. La foto fue tomada esa ocasión en el Auditorio del Museo Regional de Querétaro.
El próximo jueves 4 de junio, la Universidad Autónoma de Querétaro y el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes rendirán al escritor y humanista un merecido homenaje.

Copio la nota informativa de Notimex:

Querétaro, 1 Jun. (Notimex).-
Por su destacada trayectoria literaria y humanista, el escritor Hugo Gutiérrez Vega recibirá un homenaje el próximo jueves por parte de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes (IQCA).
El autor de "Cuando el placer termine", "Buscado amor" y "Las peregrinaciones del deseo", nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, confesó que siempre ha tratado de vivir con la mayor congruencia posible entre el pensamiento y la acción.
"Cuando no logré esa coherencia se produjeron malos momentos en mi vida. Lo que más me ha dolido ha sido la pérdida de amigos y familiares queridos y cada vez que muere alguien sentimos que disminuimos, que se pierde parte de la humanidad", expresó.
Escritor, poeta, actor, diplomático, periodista y promotor cultural son los oficios de Gutiérrez Vega, cuya presencia en tierras queretanas dejó honda huella entre la comunidad universitaria, artística e intelectual.
Interesado en las cosas del mundo que le fueron reveladas a través de la lectura, los viajes y las tareas culturales, el homenajeado fue adquiriendo la sabiduría de tomarle gusto a la vida de cada día, tal como viene, con los momentos gratos e ingratos, "al fin que de todo se aprende".
El homenaje se llevará a cabo en el Patio Barroco de la UAQ y consistirá en dos mesas redondas: "Intelectual, periodista, promotor cultural y humanista", moderada por Modesto Cervantes Sistos, y "Literato, ensayista, teatrero y poeta", con Manuel Naredo como moderador.
Luego de ambas mesas se presentará una lectura dramatizada con textos del homenajeado, a cargo de artistas escénicos de la Facultad de Bellas Artes de la UAQ, bajo la dirección de Elizabeth González, y finalmente se ofrecerá una sesión de jazz, con el grupo Many Moons Quartet.

Teotihuacan: la incógnita



¿Quiénes eran?
¿Qué idioma hablaban?
Llamamos a su ciudad Teotihuacan, un nombre azteca.
Ellos...
¿Cómo la llamaban?
Tal vez un nombre relacionado con la omnipresente flor de cuatro pétalos, que permea su cosmovisión: los cuatro rumbos y el centro, polivalencia sintetizada en un núcleo.
Los aztecas la comprendieron bien, porque renunciaron a develar su misterio, su complejidad de enorme jeroglífico.
Supieron nombrarla.
Teotihuacan.

El viejo dios del fuego

Fotografía de Martirene Alcántara desplegada en la barda del Museo Nacional de Antropología con motivo de la exposición "Teotihuacan: ciudad de los dioses". Esta escultura del viejo dios del fuego es de factura azteca, inspirada en Teotihuacan.

Huehuetéotl es el corazón de Teotihuacan.

También es el corazón de Mesoamérica.

El centro, el hogar, el calor.

El punto de partida y de llegada.

La entraña del volcán.

La sabiduría de los cuatro rumbos y el centro que los reúne.

Encorvado, carga su brasero.

Brasero y brasa él mismo.

Sonríe porque sabe que todo se consume en su crepitar luminoso.

1 jun 2009 | By: María García Esperón

Teotihuacan: Ciudad de los Dioses

La pirámide del Sol en una de las fotografías de Martirene Alcántara colocadas en la barda del Museo de Antropología, sobre el Paseo de la Reforma.



La Plaza de la Luna, la plataforma adosada, la pirámide la Luna. Detrás, el Cerro Gordo y la noche cósmica.

Con el viejo dios del fuego, también mi abuelo, Huehuetéotl.


La muestra "Teotihuacan: Ciudad de los Dioses", podrá ser visitada en el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México hasta el mes de agosto de 2009.
El MNA nos tiene acostumbrados a museografías soberbias y ésta de Teotihuacan no es la excepción.
Es innegable la impronta del extinto arqueólogo Felipe Solís, para quien la exhibición es también un homenaje.

El discurso visual armado en torno a los últimos hallazgos en la Pirámide de la Luna -reconocimiento al arqueólogo japonés Saburo Sugiyama, quien ha dedicado su vida a Teotihuacan- es impresionante, ejemplo de lo que ocurre cuando se alían el conocimiento y la tecnología. Una serie de proyecciones en una vitrina de vidrio velan y develan la estremecedora escena de los humanos y animales sacrificados en la ceremonia de consagración del edificio.

Oscuridad y luz que despiertan misterios dormidos, que vuelven a levantar la incógnita: ¿quiénes eran?, ¿qué idioma hablaban?, ¿por qué desaparecieron?

¿Desaparecieron?

Físicamente tal vez. Pero sus símbolos, sus estructuras portadoras de memoria perviven, los cuatro rumbos y el centro, el glifo del año, la fusión de jaguar y de serpiente, de ave y de humano, el rostro miles de veces representado, la noche y sus luminarias ascendiendo la pendiente de las pirámides, el dios-diosa, la diosa-dios, el agua, el fuego, el viento, el ululante caracol que seccionado revela el símbolo del señor de la aurora, Tlahuizcalpantecuhtli, divino gemelo del alba y de la tarde...