1810
Una ciudad.
Dos niños.
Un viaje extraordinario a la dimensión profunda de la realidad.
Conoce el mensaje de las antiguas piedras y escucha hablar a las estrellas.
Siempre el pasado me aguarda en el futuro. Le temps revient.
1810
Una ciudad.
Dos niños.
Un viaje extraordinario a la dimensión profunda de la realidad.
Conoce el mensaje de las antiguas piedras y escucha hablar a las estrellas.
En el recetario
de la abuela Coba
todos los platillos
cuentan sus historias.
Se acuerdan de todo,
de bosques, de ríos,
de flores muy blancas
y risas de niños.
Este recetario
que vas a leer
te dará de pronto
ganas de comer.
Panes de memoria,
caldos de ilusión,
tamales de sueño,
buñuelos de amor.
Paz en mermelada,
confites de besos,
pasteles de abrazos
y todos contentos.
Este recetario
sabe muchas cosas:
todos los recuerdos
de la abuela Coba.
De su puño y letra
te vas a enterar
qu{e ingredientes lleva
la felicidad.
Barcelona, 2 de septiembre de 2025.
Mi caballo siempre vuelve
por los caminos de enero
y me ilumina la vida
porque se llama Lucero.
Con esperanza se acerca,
con ilusiones lo espero
me trae noticias y flores
me trae estrellas y versos.
Y se me enciende la noche
y se me olvidan los miedos
y me devuelve el paisaje
de mis mejores deseos.
De tu sonrisa, Lucero
ha conocido el secreto
de tu camino encantado
y de tu amor tan sincero.
Y me ha contado la historia
esta mañana de enero
de tu país y tu gente
de tu amistad y tus sueños.
¡Si tú supieras qué hermoso
es mi caballo Lucero!
Tal vez un día te lo encuentres...
por los caminos de enero.
Esa luz
Esa melodía
de los seres
y las cosas de la vida...
de tu nombre
de tu risa
del momento tan hermoso
qué sería...
Y qué pronto
pasa el tiempo
y nos deja en el recuerdo
fantasía.
Un instante
de un amor inolvidable.
Y poesía...
(C) María García Esperón, 2019
Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μέν’ η σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.
Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωιά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους·
να σταματήσεις σ’ εμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν’ αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ’ έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά·
σε πόλεις Aιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ’ τους σπουδασμένους.
Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί είν’ ο προορισμός σου.
Aλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει·
και γέρος πια ν’ αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στον δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.
Η Ιθάκη σ’ έδωσε τ’ ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.
Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.
Music:
Ioannis Andronoglou. Travelling goes on
ITACA
Constantino Cavafis
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
detente en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.
Música:
Ioannis Andronoglou: Fantasía on a Thracian folk song
Esculturas:
Ian Charles Lepine. Serie Nova Ars Antica
Toma la mano de la sorpresa.
No te resistas, porque ya es tiempo.
Y ven conmigo a tocar estrellas,
aunque parezca que están muy lejos.
Si tú quisieras, si lo desearas,
te llevaría a volar conmigo
en una estrella, en una sombra,
en un recuerdo, en un suspiro.
Y te diría todos mis versos,
te cantaría mil y un canciones
y abrazaría todas tus fechas,
tus sobresaltos, tus sinsabores.
Si tú quisieras, si no dudaras,
solo un minuto me bastaría
para ganarme, con solo un verso,
el paraíso de tu sonrisa.
¿Qué te detiene,
lo que está muerto,
lo que está frío,
lo que no existe,
lo que no vibra,
lo que no suena...
los compromisos?
A ti te digo hoy para siempre:
Te espero pronto en esa estrella,
llamada Amor, en que yo habito:
Toma la mano de la sorpresa.
(C) María García Esperón, 2015
“Es verdad. Somos griegos en el destierro”, dijo Jorge Luis Borges en 1985 en la que fuera su última entrevista. Esta conciencia de que estar lejos de Grecia es un destierro ha sido una condición que ha marcado mi impulso vital desde que era niña. En busca de ese origen perdido he construido desde 2004 una literatura orientada al público infantil y juvenil que ensalza los valores inmortales del espíritu helénico.
En 2024 publiqué en Colombia a través de la Editorial Panamericana, mi novela Argonautas, un viaje mitológico. Al retornar a México me fue diagnosticado un cáncer en estado avanzado. Sentí que había llegado el final de mi vida, di gracias al Creador y acepté mi destino. La cirugía y un tratamiento de quimioterapia me revelaron que ante mí se extendía un nuevo período de generoso tiempo. Mi vida dio un giro completo y me fui a residir a la ciudad de Barcelona.
Ahí, el 7 de agosto de 2025, día de mi 61 cumpleaños, leí en el periódico griego Ta Nea un artículo llamado Ελληνικότητα: Ένα όνειρο που ζει για πάντα, firmado por Ioannis Andronoglou. Fue para mí una revelación pues respondía a mi más ferviente nostalgia y amor por Grecia. Contacté con Ioannis a través del correo electrónico y desde el primer momento se encendió en mi interior un fuego de entusiasmo que me llevó a leer los artículos académicos publicados por él y a buscar todos los videos posibles de sus interpretaciones a la guitarra. Su pasión por la Helenidad inflamó mi alma. Su arte de guitarrista, que descubrí por vez primera en el video de su concierto en el Museo Arqueológico de Pella, me remitió a la función sagrada de la música de los antiguos rituales del Mediterráneo, vivos y actuales en manifestaciones artísticas como el arte flamenco (baile y cante), que estudié y practiqué durante veinte años antes de dedicarme por completo a la escritura.
En una especie de fiebre creadora, durante los meses de agosto y septiembre, escribí una serie de artículos sobre la obra de Ioannis Andronoglou que publiqué en mi blog y en redes sociales. Su reunión se convirtió en la primera versión de este libro bajo el título de La hora del héroe, que pensé en incluir en mi proyecto de literatura juvenil “A la altura de los héroes”, destinado al público colombiano, para dar a conocer la figura de un griego contemporáneo que encarna en su quehacer intelectual y artístico los valores de la Helenidad, y que responde con su patriotismo creativo a los retos más acuciantes de nuestro tiempo.
En una evolución natural y, ya en la serenidad reflexiva que sucedió al fuego apasionado del primer descubrimiento de la personalidad y obra de Ioannis, decidí cambiar el título del volumen en español a Grecia Siempre: Ioannis Andronoglou.
Es verdad que muchos de nosotros, hispanoamericanos, somos griegos en el destierro. Arde en nuestro ser profundo el eterno sueño de la Helenidad, que al tiempo que nos duele, nos mueve y nos ilumina. Este libro es la manifestación de un impulso de retorno del alma americana a su cristalina e inspiradora, eterna fuente helénica.
María García Esperón
Gracias a la escritora y poeta Liset Lantigua por este bellísimo poema que me ha dedicado desde Quito y que ha emocionado al infinito esta mañana mi despertar en Barcelona.
Para María García Esperón
Marimarinera: te nombra la espuma
en su libro-barco con proa y timón.
Allí tus zapatos, junto a la baranda,
y un vestido de olas que el pulpo tejió.
Hay limones y algas de roca profunda
y un oro que es ámbar y es lila y azul.
Marimarinera, tesoro y naufragio,
semillita clara de verde bambú.
La arena te ha escrito palabras antiguas
en jónico y tracio que dicen amor,
en todas hay versos y peces y aves
que cantan contigo de la luna al sol.
No sabe la noche si el sueño se duerme
o vaga en tus pliegues de miel y de sal.
Marimarinera, la noche no sabe
cuántos mares, cuántos… volviste a la paz.
Pareces la novia del jardín del agua,
la novia de agua que un faro bañó.
Marimarinera de muelles y manos,
eres el sí quiero que el tiempo besó.
Liset Lantigua, poeta, amiga, hermana...
Gracias, gracias gracias
marinera clara.
Gracias, gracias, gracias
por esta canción.
“Es verdad. Somos griegos en el destierro”, dijo Jorge Luis Borges en 1985 en la que fuera su última entrevista. Esta conciencia de que e...