Toma la mano de la sorpresa.
No te resistas, porque ya es tiempo.
Y ven conmigo a tocar estrellas,
aunque parezca que están muy lejos.
Si tú quisieras, si lo desearas,
te llevaría a volar conmigo
en una estrella, en una sombra,
en un recuerdo, en un suspiro.
Y te diría todos mis versos,
te cantaría mil y un canciones
y abrazaría todas tus fechas,
tus sobresaltos, tus sinsabores.
Si tú quisieras, si no dudaras,
solo un minuto me bastaría
para ganarme, con solo un verso,
el paraíso de tu sonrisa.
¿Qué te detiene,
lo que está muerto,
lo que está frío,
lo que no existe,
lo que no vibra,
lo que no suena...
los compromisos?
A ti te digo hoy para siempre:
Te espero pronto en esa estrella,
llamada Amor, en que yo habito:
Toma la mano de la sorpresa.
(C) María García Esperón, 2015