19 nov 2009 | By: María García Esperón

Zorongo imperfecto en Querétaro




Hay versiones perfectas de este zorongo desde la Argentinita hasta Ana Belén, pasando por Marisol y la sublime Carmen Linares. Pero solamente hay un zorongo imperfecto, como este que me ocurrió a mí, bajo la luna de Querétaro. (MGE)



Zorongo
Federico García Lorca

De noche me salgo al patio
y me harto de llorar
de ver que te quiero tanto
y tú no me quieres ná.
Cuando fuiste novio mío
por la primavera blanca
los cascos de tu caballo
cuatro sollozos de plata
La luna es un pozo chico
las flores no valen nada
lo que vale son tus ojos
cuando de noche me miran.
Lo que vale son tus brazos
cuando de noche me abrazan.
Las manos de mi cariño
te están bordando una capa
con agremán de alhelíes
y con esclavina de agua.
Dicen que son veinticuatro
las horas que tiene el día
si tuvieran veintisiete
tres horas más te querría.

Voz: María García Esperón
Música: Manuel Cubedo
Para Voz y Mirada
2009

María Eugenia Mendoza Arrubarrena en Recuentos Urbanos


La escritora María Eugenia Mendoza Arrubarrena, autora de El Lindero y Peligro en la Aldea de las Letras ha publicado un cuento corto en la Antología Recuentos Urbanos, misma que se presenta hoy, 19 de noviembre, se presenta en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, a las cinco de la tarde.

Felicidades a María Eugenia. Si alguien sabe contar... y recontar, es ella.
18 nov 2009 | By: María García Esperón

Si c'était á refaire


¿Sabes qué me gustaría?
Volvernos a encontrar.
Buscar el primer paso,
la primera palabra,
la luna dolorosa,
ese primer asombro
y el olor a yerbabuena
de aquel amanecer.

Como cantaba mi abuelo, un joven poema colombiano



El martes 17 de noviembre pasado, en Bogotá, se presentó la publicación "Caso omiso: poesía colombiana y el forastero".
Diana Alejandra Morales me ha hecho llegar uno de los poemas, compuesto por Gina Carrillo, estudiante de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia. No he resistido grabarlo en un corro de árboles, como si fueran los abuelos y de engarzar esta esencia colombiana en la esencia mexicana de Dios nunca muere, (el otro himno de nuestro país) de mi tatarabuelo, Don Macedonio Alcalá:



¿Cómo cantaba mi abuelo?
como cantaban muchos.
Danzando decía "vengan"
danzando decía "vuelvan"
tiritando con sus manos
como casi engarrotado
Como si cortara en mano
las espinas de las flores,
como si tuviese el tamo
de su canción en las noches.

Como cantaba mi abuelo
quise yo cantar también
Quise decir "una hoguera",
quise decir "un tal vez",
quise meterme hasta en mis huesos
como si lo viera a él.
Como si mirara el campo
y sus pies viese correr,
como si me hablara cuándo
y lloviera en el por qué.
Como si cantara yo,como si cantara otro,
como si cantara algo, o mil voces en un coro
como si cantara yo como si cantara él,
como si cantaran todos,
como siempre junto a él, diciendo "ayer"

(C) Gina Carrillo, estudiante Licenciatura Español Inglés, de la Universidad Pedagógica Nacional.
Bogotá, Colombia.
Voz: María García Esperón
Música: Dios nunca muere
Macedonio Alcalá
Marimba oaxaqueña
(México)
2009
17 nov 2009 | By: María García Esperón

El Alquimista 3


Como ha querido bien todo lo que ha querido, sus manos pueden soñar sobre la soñadora materia.

En ella, como en él, lo esencial ocurre en el interior.

Ahí se encuentra el mutuo misterio.

Pero como ha querido bien, el misterio de la materia se devela y con él se abre la interioridad del alquimista.

La llave ha girado en su cerradura.

La aguja ha recorrido su cuadrante.

Asombrado de sus palabras, que le llevan la delantera, un nuevo mundo acaba de nacer.

Mercedes Calvo: ¿Qué es la Poesía?



El sábado 21 de noviembre, a las 10:30 hrs., en el Centro Cultural Bella Época, la poeta uruguaya Mercedes Calvo dará una conferencia dirigida a maestros, promotores y padres de familia titulada ¿Qué es la Poesía? ¿Puede enseñarse?

A las 12:30 horas Carlos Pellicer inaugurará su exposición Poesía para mirar en Voz Alta. Participarán tanto la misma Mercedes Calvo como el director del Fondo de Cultura Económica Joaquín Diez Canedo.

Las Cajas de China en Colombia





Valentina, en Bogotá, no solamente leyó Las Cajas de China, sino que escribió un cuento inspirado en ellas... ¡y ganó una mención honorífica por su trabajo!

Ella se insprió en el capítulo 5 del libro. ¡Y también hizo una hermosa caja china!


Gracias a Diana Alejandra Morales por enviarme las fotografías y hacerme partícipe de esta aventura.



16 nov 2009 | By: María García Esperón

Eduardo Matos Moctezuma y yo en ese viernes 13



El viernes 13 de noviembre de 2009, en León, Guanajuato viví experiencias extraordinarias que más o menos esperaba... y un asombro inesperado:

Conocer personalmente al Maestro Eduardo Matos Moctezuma, que dictaba una conferencia dentro de los Coloquios Cervantinos organizados por el Instituto de Cultura de Guanajuato. El tema era Mitos Aztecas. Yo quería escuchar a la escritora Laura Hernández Muñoz en lo que sería su magistral relación del Primer Congreso de la Palabra, pero me quedé en la Sala José Vasconcelos de la Biblioteca Central a hacer realidad uno de mis más acariciados sueños: manifestar mi admiración y agradecimiento al arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma.

Casi medio siglo dedicado a sacar a la luz al México prehispánico, a escribir libros que combinan la objetividad del científico con la sensibilidad del hombre de cultura, a fundar el Museo del Templo Mayor, el Centro de Estudios Teotihuacanos, a excavar la Pirámide del Sol, a buscar, a encontrar, a rescatar, a pensar, a escribir.

Como era viernes 13 (y nos reveló que en las más recientes excavaciones en el predio de las Ajaracas, relacionado con el hallazgo del inmenso Tlaltecuhtli, se hizo el hallazgo de 13 águilas inhumadas en lo que se piensa fue el entierro del tlatoani Ahuízotl)como era viernes 13 me di la oportunidad de, en el espacio de preguntas y respuestas, tomar el micrófono y dirigirle, primero en mi nombre y después en el de la patria agradecida, unas palabras que emocionaron mucho a todos y que fueron rematadas con un abrazo.

En mi nombre porque como escritora de literatura infantil y juvenil he abordado el tema prehispánico en mis novelas Mi Abuelo Moctezuma (Edelvives) y Copo de Algodón (El Naranjo)... y fundamentado mi investigación en sus libros.

Pocos mexicanos hay ahora como Eduardo Matos Moctezuma.

Él pertenece a ese tipo de hombres universales de los que en México fue pródiga la primera mitad del siglo XX. Matos Moctezuma fue alumno de Wigberto Jiménez Moreno, (quien fuera arqueólogo, filólogo, etnógrafo e historiador), vivió los días vibrantes que sacaron a la luz los restos del Templo Mayor, en el corazón de la Ciudad de México, su nombre se asociará por siempre a la despedazada Coyolxauqhi, la misteriosa Luna prehispánica, uno de los mitos fundamentales del Pueblo del Sol.

Sus libros Muerte a filo de la obsidiana, Vida y Muerte en el Templo Mayor, Los Aztecas, Las Piedras Negadas... y el que casi me hizo caer de rodillas, La Piedra del Sol y otros monumentos solares son las memoriosas huellas de un hombre que se ha hecho Historia al hacer Historia.

La trilogía de los Discos del Tiempo: reseña de León Béjar

León Béjar


La trilogía de los Discos del Tiempo:
una odisea al interior de los mitos minoicos
Por León Béjar

Reseña publicada en el blog Libros del León.

La trilogía iniciada por esta gran escritora con El disco del tiempo se convirtió para mí en mucho más que una novela, es, sin duda alguna, la mejor experiencia literaria que he vivido, pienso que se convertirá para ustedes también en una odisea hacia el antaño mundo de la cultura pre-griega.
A continuación les resumo brevemente la primera novela ¡ATENCIÓN! Se recomienda altamente leerla, no sólo el resumen.

Nuria, una estudiante de informática recibe una extraña invitación por correo elctrónico, un viaje a Grecia para intentar descifrar el disco de Festos, un aparato milenario cuyo significado y símbolos se desconocen hasta la fecha; confundida acepta y conoce a Philippe; un joven apasionado en el disco, al cual el profesor Dimitri Constantinouplus ha hecho la misma invitación que a Nuria.
Paralelamente, se nos cuenta la historia del disco, remontándonos al imperio minoico, el apogeo de Minos en el poder; la llegada de Dédalo a Creta, y la elaboracón de dos discos de arcilla: uno para la princesa Ariadne, que
cuenta el sueño de la misma, y el disco de Festos, elaborado por un discipulo de Dédalo: Alektor.
La historia de Nuria se va alternando con la de los mitos minoicos, hasta que Nuria tiene un sueño del cual trae una prueba material: el disco de Ariadne, el cual se puede leer en antiguo griego y supuestamente tiene poderes. Cuando Nuria y Philippe ven el parecido extraordinario con el de Festos, piensan que ese disco es el verdadero, mientras que el del museo de Herakleion es falso, confrontan a Dimitri, quíen, iracundo, lanza el disco de Ariadne y lo parte en tres pedazos, de los cuales Nuria y Philippe solo encuentran dos, el tercero ha desaparecido. Confundidos, piensan que el disco de Festos, el cual ha sido robado por Dimitri es falso. Dimitri huye y el disco reaparece en el museo de Herakleion, por lo que llegan a la conclusión que el disco que Dimitri robó ha sido devuelto por el mismo.

Sin embargo, la tercera parte del disco de Ariadne no se encontró, y misteriosamente aparece en una casa en Osettia, Rusia, y bien, qué le pasó a esa parte? La respuesta se encuentra en la segunda parte de la Trilogía, en El disco del cielo, la cual solo se encuentra en internet en www.instabookpublisher.com, al igual que la siguiente secuela, cuya historia nos remonta a la fundación de Ilión en El disco de Troya

Voz y Mirada: la conferencia



Voz y Mirada:
Un encuentro en la oralidad con los ojos bien abiertos*

Por María García Esperón

Las palabras vuelan, los escritos quedan. Así de lapidario. Pero también alado, liviano, sagrado. Son palabras aladas las de Ulises y Aquiles, las de Atenea y las del padre Zeus. Epea pteroenta del poeta ciego que veía la verdad de las cosas con los ojos del alma, bien abiertos.

Palabras aladas, ojos de la memoria, fórmulas mágicas de la voz, que se repiten en los poemas que nos fundaron la literatura: ligeros pies, rosados dedos, semejante a un dios, de lanzas de bronce.

La Iliada y la Odisea nos fundaron la literatura.

O lo que es lo mismo: La literatura, la letra, se erigió desde la voz.

La voz y sus resonancias. Por ella se expresa la persona: per-sonum, por el sonido. Y otra de las etimologías de persona, el etrusco phersu, que significa máscara. Una máscara resonante, empleada en la tragedia y en la comedia, esa sonora literatura que erigió a su vez el espíritu de la polis griega. La que también nos funda.

Lo saben el cantor, el cantaor, el chamán, el hechicero, el encantador y el ensalmista. Lo supo el salmista: los sonidos suscitan realidades, el canto encanta, hechiza y enamora. Por eso nos atraen las elusivas sirenas. (¿y qué cantaban las sirenas?) Por eso Orfeo encantaba con los sonidos de su lira a las bestias.



La estructura del sonido es misteriosa como es misteriosa la estructura de la imagen, porque sonido e imagen necesitan a su oído y a su ojo, polos atractivos y atrayentes en los que puede acontecer la música del silencio y la oscuridad iluminada.

¿Qué hay en el silencio? ¿Qué hay en la oscuridad? ¿Qué hay en la silenciosa y murmurante, en la iluminada noche de nuestros sueños? ¿De nuestros más soñados sueños?

Dejemos que el oído y el ojo se sumerjan en las profundidades del sueño.

Dejemos que nos traigan la música y la luz, la palabra y la imagen.


¿Para qué?

-¡Vamos a acordarnos! -es el grito murmurado que se escucha en el cerco de luna de los cantaores gitanos.

Vamos a acordarnos.

¿Para qué?

Para acordarnos, para encordarnos, para ponernos en el mismo corazón.


Para poner a los oyentes en el mismo corazón heroico cantaba el rapsoda en la Grecia de Homero. Escribía en los oídos, suscitaba las genealogías, resucitaba las presencias, interesaba a los oyentes con el recuento de los hechos de los antepasados, hacía que buscaran a Aquiles y a Áyax, a Héctor y a Príamo en la memoria de su propio corazón.

En la memoria. La aprendida con el corazón, par coeur, by heart, de memoria... que decimos en español. La Memoria, una deidad griega, Mnemosyne, hoy reducida a nemotecnia -una técnica- pero que en los tiempos de la fundación de nuestra literatura, entre los siglos XII y el VIII antes de Cristo era la diosa que presidía la tradición oral, la viva, heroica cultura de la oralidad, desde la que se cantaron, para después, mucho después, escribirse, los poemas homéricos.

¡Y Mnemosyne, la Memoria, es la madre de las musas! Las musas que son el canto, la historia, la épica, la poesía, la tragedia, la comedia, el teatro, la danza, la Astronomía. Que todas esas musas, todas esas artes requiere Memoria para acordarse, para ayudarnos a escuchar, a mirar, a recordar... Porque ella canta todo lo que ha sido, todo lo que es... todo lo que será.


Memoria canta con los ojos bien abiertos. Hacia el pasado y hacia el futuro. Retrospectiva, pensativa y prospectiva, amorosa y esperanzada, viva, extrañamente vida en el mundo de sus sonidos y de sus imágenes, a las que ama. Quien no recuerda es como quien no sabe, decían los profesores a la vieja usanza. Quien no recuerda pasa por la vida y sus paisajes con los ojos vendados, juega a la gallina ciega co la vida, quien no recuerda poco puede soñar, poco puede proyectar, poco puede cantar.

Los libros que nos fundan son los libros orales. La Iliada, la Odisea, el Corán, la Biblia, Las Mil y una Noches... Los libros que han sido aprendidos de memoria, los que han convertido a sus portadores memoriosos en libros vivos. Curiosamente, son los libros que se han dicho en voz alta, los libros escuchados, porque el sonido tiene la particularidad de convertir en inolvidable su mensaje y de otorgar una visión personal directa del mundo que se describe en el libro.



La voz nos traslada. En el tiempo y en el espacio. Proust descubrió el tiempo perdido persiguiendo el sabor de una magdalena. La voz puede vencer al tiempo. La voz y su recuerdo o su registro saben a inmortalidad. La invención del gramófono resultó quizás más impresionante que la fotografía. El gramófono y sus sucedáneos, hasta llegar a nuestro tiempo, cuyo avance tecnológico nos sorpende cada día con un.... artilugio nuevo.

Artilugio.

Así se llaman los recursos de internet.

Las herramientas que ponen los anónimos Blogger, Google, Youtube, Facebook a disposición de los usuarios.

Artilugio.

Qué despectivo. Qué... artilugio... que término tan pobre para lo que se puede lograr, para las posibilidades de transmitir la poesía, la imaginación, los sueños, la amistad, el afecto, el amor, la esperanza.
La poesía. La voz. La mirada.
La oralidad en el siglo XXI.

Olvidemos la palabra artilugio y abramos bien los ojos. La oralidad en el siglo XXI pasa por las herramientas del siglo XXI, por los medios de comunicación, trasciende el esquema unidireccional de la televisión y el cine y viene a aterrizarnos -y aterrorizarnos- ave magnífica, en el teclado de nuestros ordenadores.

La oralidad en el siglo XXI puede manifestarse, proyectarse, redimensionarse y des-limitarse o ilimitarse a través de Internet, siempre y cuando contemplemos la técnica con los ojos bien abiertos de la cultura, con los ojos bien abiertos de la memoria... que recordemos, que conozcamos y estemos muy conscientes de lo que significa comunicar un mensaje a través de la voz.

Que pensemos que el efecto del narrador oral en las moradas de los señores micénicos, bajo la noche del desierto, en las azoteas de Bagdad de Haroun Al Raschid, en el círculo de fuego de la tribu, a la vera de la estufa en el hogar labriego sobre las rodillas del abuelo español, junto al comal en torno de la abuela indígena, en la recámara infantil al entrar en el sueño por la puerta del cuento de siempre... que eso que demandó la cercanía espacial puede reproducir su mismo sentido en un mensaje grabado con una cámara de video y transmitido en un canal de youtube.


Un mensaje. ¿De qué mensajes estamos hablando? De un mensaje importante, un evangelio en el sentido original: una buena noticia, una buena nueva: la construcción de una sociedad de la comunicación y de la cercanía, la negación de la indiferencia y la frialdad, la abolición de la incomunicación y de la tiranía unidireccional del mero discurso televisivo.

Se trata, a fin de cuentas, de dar sentido a la tecnología. Eso no lo puede hacer Blogger, ni Google, ni Youtube, ni Facebook, ni Microsoft. Ellos aportan no arte, sino artilugios. Son entes sin rostro, sin memoria, sin voz y sin mirada en el sentido profundo. Sus procesos automáticos recogen datos, pero no recuerdan ni nos ayudan a recordar, no nos ponen en el mismo corazón. La voz y la mirada y el recuerdo y la esperanza son nuestros.


En un mes nos hemos transformado unos a otros, hemos cambiado nuestra manera de mirar el entorno, de caminar por los caminos de todos los días, hemos redescubierto que la poesía es eso que anda por la calle, como decía Federico García Lorca. Hemos logrado que las imágenes nos vuelvan a soprender, la poesía nos ha dado ojos recién nacidos.

Tenemos nostalgia unos de los otros y queremos fundir nuestras poesías, encontrar el manantial y el destino de nuestras músicas interiores, de nuestra voz, de nuestra mirada.

Tenemos nombres, también: Anabel Sáiz Ripoll, Andrés Acosta, Asunción Carracedo, Carlos Marianidis, Jaime Alfonso Sandovl, Marcelo Suárez De Luna, Orlando Granda, Rosa Serdio...


Nombres en espera de más nombres, de más voces y de más miradas en este encuentro necesario, que no procede por decreto de celebración de ningún bicentenario, sino que celebra el bendito instante en que nos dimos cuenta que la voz y la mirada de Buenos Aires, Bogotá, México, Lima, Querétaro, León, Morada de Barranco, La Habana, podía llegar a España y ser recibida y admirada en León, en Villena, en Gijón, en Pola de Laviana y en Huelva, que podíamos escucharnos y constatar que la poesía es eso que anda por las calles o que brota al abrir un cajón olvidado en tu propia casa y cuyo descubrimiento puede ser compartido en segundos, con todo su pleno sentido, a través de los segundos de un video "casero" que se sube a un canal de youtube y a un blog.

Pero señoras y señores, Voz y Mirada no es un canal de youtube más, junto al de la Casa Blanca y al de la Reina Isabel. Voz y Mirada no es un blog más. Nuestros videos no son el millonésimo video de youtube. Son portadores de memoria, de sentido, de nosotros.

Voz y Mirada es un encuentro con memoria -mucha memoria-, con esperanza -mucha esperanza. Y ha hecho de los artilugios de internet Arte con mayúscula al convertirlos en las herramientas, los medios, para sobre el Atlántico y a través de los Andes ponernos en el mismo corazón.

Voz y Mirada es un encuentro en la oralidad del siglo XXI... con los ojos bien abiertos.

*Conferencia pronunciada el 13 de noviembre de 2009 a las 13 hrs. en el Primer Congreso de la Palabra en León, Guanajuato.
Fotografías: Instituto Cultural de León, Biblioteca Central, Museo de Arte e Historia de Guanajuato